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La muerte - Los cantores rusos
La muerte - Los cantores rusos  
Autor: Iván Turgueniev
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Nº Cds: 1 cd

Iván Turgueniev
(1818 - 1883)


Iván Sergueievich Turgueniev nació en Oriol, Rusia, el 9 de noviembre de 1818-) Escritor ruso. Perteneciente a una familia noble rural, pasó su infancia en la hacienda materna, hasta que se trasladó a Berlín para seguir estudios superiores. De vuelta a su país, inició su carrera literaria, mientras trabajaba como funcionario público, cargo que abandonó en 1843 por un gran amor, Pauline Viardot, cantante rusa constantemente en gira, con la que Turgueniev mantuvo una apasionada relación.
Con la publicación en 1852 de Apuntes de un cazador consolidó su fama de escritor, al tiempo que era condenado al destierro de sus propiedades por parte del gobierno con motivo de un artículo sobre Gogol, autor considerado subversivo.
Turgueniev, vivió durante muchos años instalado fuera de Rusia, a caballo entre Alemania y Francia y dedicándose a la escritura.
Murió en Bougival, cerca de Paris, el 3 de septiembre de1883, al lado de Pauline, la familia de ella y algunos amigos escritores. Como dato curioso, se pesó el cerebro de Turgueniev dando una cifra de 2.021 gramos, cuando lo normal se sitúa entre 1.300 y 1400 gramos.

LA MUERTE - LOS CANTORES RUSOS



LA MUERTE: El centro de la obra es la intimidad de las personas en torno a un espacio de su vida en el que "confiesan un error, una conducta vergonzosa, una oportunidad perdida". La exquisita sensibilidad de Turgueniev describe lo que sus personajes hacen y dicen y es desde esa posición narrativa desde donde nos muestran el interior de sus miedos, sus angustias, sus expectativas, sus extravíos.
Leer este relato es sumergirse en un mundo de melancolía, tristeza e incluso de desesperación, pero rebosante de vida en todos los sentidos.

LOS CANTORES RUSOS: La pequeña aldea de Kolotova era, en otro tiempo, propiedad de una anciana, a quien le habían puesto el sobrenombre de "la Esquiladora", debido a su carácter avaricioso. Ahora pertenecía a un alemán de Petersburgo. Construida sobre un montículo, la atraviesa un horrible barranco que cruza el centro de la calle. Las aguas de la primavera y del otoño se juntan en la concavidad del barranco y separan el caserío en dos partes próximas, pero muy diferentes. No se puede echar un puentecillo sobre tal especie de río, cuyo lecho de arcilla está encajado a gran profundidad..."
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